Nov 16, 2018 1:06 PM

Nicaragua avanza en su proceso de estabilización luego de conflicto político

Categoría: Internacionales
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La embajadora de Nicaragua en El Salvador, Gilda Bolt, explicó, durante la entrevista De Frente, cómo avanza el proceso de estabilización luego de los conflictos generados por la derecha nicaragüense y generaron grandes pérdidas económicas como parte de un intento de golpe de Estado.


Estas valoraciones se hacen en el contexto del Coloquio de Solidaridad con Nicaragua, que se lleva a cabo desde ayer, y donde las autoridades competentes informan a las representaciones de 18 países del mundo sobre la realidad que vive el país vecino. Además, explican cómo inició el proceso que intentó ser un golpe de Estado, las repercusiones económicas y los procesos de diálogo y reconciliación que se llevan a cabo, informó la diplomática.


“El golpe de Estado en Nicaragua ha sido superado desde el pasado 19 de julio”, dijo la embajadora del país centroamericano, Gilda Bolt, al mismo tiempo señaló que desde el último aniversario del triunfo de la revolución sandinista, el pueblo nicaragüense mostró su respaldo al gobierno y al presidente, Daniel Ortega, en una masiva concentración para defender los avances de la lucha sandinista.


A criterio de la diplomática, algunos de los aspectos fundamentales, a la resistencia al boicot de los logros alcanzados, es la disciplina de la militancia sandinista.


También señaló que los audios filtrados sobre una conversación de Monseñor Silvio Báez con otras personas, en las que se evidencia que fueron elementos de la conferencia episcopal los que estuvieron detrás de este golpe de Estado, significó un golpe “fulminante” para todas las personas que participan en la Alianza Cívica.


“Cómo es posible que un pastor cristiano como Monseñor Báez, habla de los tranques como un elemento que debieron haber seguido para obligar a la negociación”, dijo Bolt. Durante el coloquio, el ministro de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua, Iván Acosta, los tranques le generaron al país un costo de mil 200 millones de dólares, además de la destrucción de escuelas, universidades y centros de salud.